VERANO CALIENTE

 

INT/DÍA 00

 

CUARTO DE BAÑO AEROPUERTO DE BARAJAS

 

El pulcro espejo del impecable aseo del aeropuerto, refleja la figura de Malena. Retoca sus labios una vez más y sonríe satisfecha. Apenas representa 30, aunque ella pretenda que sean 20. En realidad tiene 40, pero nadie lo diría. Lleva la melena suelta y ligeramente ondulada, muy brillante, de un caoba intenso. Sus ojos marrones, se ocultan bajo unas verdosas lentillas que combinan sugestivamente con el tono del pelo. Nariz respingona, operada, naturalmente. Los pómulos también están retocados, elevados, para rejuvenecer las facciones.

                  

MALENA (hablando para sí)

Nadie diría que hace un año, tenía una ojeras marcadísimas. ¡Dr. Villanueva, eres un genio!

 

Para el viaje ha elegido un conjunto de chaqueta y pantalón en lino gris, muy veraniego. Al cuello un llamativo pañuelo verde.

La estricta dieta ha dado resultado.

 

MALENA (Sigue hablando para sí)

Voy a causar sensación en Benidorm. Chitina se morirá de envidia, últimamente se ha puesto como una foca.

 

Una voz por megafonía indica la salida de su vuelo. Guarda la barra de labios en el bolso y se dirige hacia la puerta de embarque.

 

EXT/DÍA 01

DESPEGUE DEL AVIÓN

 

Plano del avión despegando.

 

EXT/DÍA 02

PLAYA DE BENIDORM

 

Playa de Benidorm. Repleta al máximo. El sol, haciendo honor a la fecha, dirige sus rayos candentes al cuerpo de los bañistas.

Malena intenta abrirse paso hacia la orilla, sorteando toallas, sombrillas, cubos y palas.

Va hacia un grupo de señoras que, rodeadas de niños, comentan los últimos chismes de alguna revista del corazón.

Todas están casadas menos ella. Todavía se pregunta qué hace el 15 de Agosto en Benidorm, un lugar tan hortera. Será la soledad.

Pepe, su jefe y amante, que en esta época del año ejerce de padre y esposo, unos metros más allá, se empeña en clavar una sombrilla  al suelo. Al fin lo consigue y emprende la tarea de extender una hamaca sin pillarse los dedos.

Malena gira la cabeza y le descubre.

 

MALENA (para sí)

¡No me lo puedo creer! ¡Pepe aquí! Pero si me dijo que se iba a Eurodisney.

 

Fijándose en el entorno de Pepe, descubre a su hijo y esposa

 

MALENA (para sí)

¡Hay que ver, qué crecido esta Borja! Y Marta, aún se conserva bien. Pepe, sin embargo, está algo fondón. La fabada, claro...

 

TERRAZA DEL HOTEL BAHÍA

 

Malena, regresa al paseo marítimo y busca una mesa apartada en la terraza del hotel. Se acerca un camarero con paso cansino.

 

CAMARERO

-¿Qué le sirvo?

 

MALENA

-Zumo de tomate, solo. No quiero sal ni pimienta. ¡Ah!, póngale una rodajita de lima y dos cubitos de hielo.

 

                   MALENA (Para sí misma)

¡Qué bien se está aquí! Lejos de niños, arena pringosa y toda esa fauna...

 

Nada más discurrir estos pensamientos, estalla a su lado el llanto chirriante de un niño. Aparenta unos cinco años. La carita sofocada de tantas lágrimas, conmueve el duro corazón de Malena.

 

MALENA

-¿Cómo te llamas?

 

EL NIÑO

-Lui-Luisito

 

Gimotea el pequeño.

 

MALENA

¿Dónde está tu mamá?

 

LUISITO

¡Buaaaa!

 

MALENA

-¡Calla, cariño, calla, ven vamos a buscar a tu mamá.

 

Luisito viste un pantalón de peto azul, camisa a rayas y va descalzo. Los churretes de la cara hacen juego con los de los brazos y rodillas.

 

MALENA

-Dame la mano Luisito. Seguro que mami está cerca.

 

Apenas camina unos pasos, Pepe les cierra el paso.

 

PEPE

-¿Qué haces tú aquí, y con mi sobrino?

 

MALENA

-¿Tu sobrino?

                  

PEPE

-Sí, Luisito, que es un trasto y nos lo ha dejado mi hermana.

Malena, ¿Nos vemos luego? ¿Dónde te alojas?

 

MALENA

 -¡Estoy de vacaciones jefe! ¿Sabes? Me voy a Eurodisney, ¡Seguro que allí hay menos niños! ¡Ciao!

 

Elena se aleja, mientras siente en su espalda la mirada hambrienta de Pepe

 

FIN